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ESTE SOY YO
Este juego lo podemos utilizar durante los primeros días del
curso, nos ayudará a expresarnos y a conocernos un poco mejor, al mismo tiempo
que también conoceremos a los demás.
El juego comienza cuando alguien dice: Este soy yo, mi nombre
es Juan y me gusta…
Juan dice algo que le guste y todos los alumnos del aula que
compartan su mismo gusto tienen que levantar la mano. Juan decidirá a quien, de
todos los que han levantado la mano, es el siguiente en jugar.
A medida que vaya avanzando el juego podemos cambiar el “me
gusta…”, por “tengo…”, por “de mayor quiero ser…” o cualquier otra frase que
nos parezca adecuada.
Con este juego conseguiremos que el niño autista esté pendiente
de lo que cuentan los demás y captaremos su atención, ya que tiene que estar
alerta para levantar la mano. Además conseguiremos que conozca mejor a los
demás, abriéndole las puertas para que se relacione con ellos.
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EL ESPEJO
Para poder dar comienzo al juego, todos los alumnos deben
colocarse frente al profesor, sentados en su silla.
El profesor será quien dirija los movimientos y sus alumnos
actuarán de espejo. Por ejemplo, levantando la mano derecha, luego la
izquierda, luego de nuevo la izquierda, luego ambas, etc.
Los alumnos que vayan equivocándose con sus movimientos irán
quedando eliminados y deberán esperar a que termine esa ronda para poder
participar.
Con este juego también captaremos la atención del niño autista
y conseguiremos que se establezca un contacto ocular.
Es bueno, que en algunas ocasiones y contando con la
complicidad del resto de la clase, ayudemos al niño autista a tener éxito en
los juegos. Ya que, al principio, puede costarle mantener la atención y si se
le elimina muy pronto puede llegar a frustrarse y no querrá participar más, no
porque no le guste sino porque piense que no es capaz de hacerlo.
Cualquier oportunidad es buena para ensalzar sus aptitudes y
mejorar su autoestima.
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¡BUENOS MODALES!
Para realizar este juego colocaremos en el aula una lámina con
un dibujo de un termómetro. En la parte inferior habrá una cara triste y en la
de arriba una cara sonriente.
Cada línea del termómetro podrá ir completándose a medida que
los niños vayan realizando las tareas que les vamos proponiendo.
Cuando se ha finalizado el día haciendo las cosas bien, se
completará una línea del termómetro, si por el contrario, algo se ha hecho mal,
se quitará una línea del termómetro. A medida que se va completando el
termómetro, la cara está más sonriente, si el termómetro se va quedando vacío,
la cara estará triste.
Las tareas que les vamos a proponer a los alumnos son tareas
sencillas, relacionadas con los buenos modales. Ejemplos de estas tareas:
·
Decir “buenos días” al entrar en clase.
·
Decir “adiós” cuando nos vamos a casa.
·
Pedir las cosas diciendo “por favor”.
·
Dar las gracias cuando alguien nos presta algo o
nos ayuda.
Con este juego estamos trabajando las habilidades sociales del
niño y, al mismo tiempo, le integramos de forma positiva con sus compañeros,
todos van a colaborar para conseguir llegar a la cara sonriente. Nos ayudará a
hacerle comprender que sus actos tienen consecuencias, tanto los buenos como
los malos.
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EL TEATRO
Una de las cosas que caracteriza a los niños autistas es la
falta de expresión de los sentimientos. Con este juego, vamos a ayudarle a que
exprese los sentimientos de los demás. Tendrá que relacionar situaciones con
sentimientos y emociones.
Un alumno leerá una pequeña historia que tengamos preparada y
otro tendrá que ir haciendo gestos con su cara y con su cuerpo de lo que se
está contando, actuando como verdaderos actores y actrices.
Nos servirá para que el alumno autista relacione cada una de
las situaciones que le planteemos con unos gestos determinados. Esto le servirá
para su socialización, ya que le cuesta mucho reconocer los sentimientos y
darle sentido a los gestos.
Al mismo tiempo, cuando tenga que leer la historia, también
trabajaremos la comunicación y el lenguaje. Tendrá que leer en voz alta, de
forma clara para que sus compañeros puedan oírle y además, tendrá que ponerle
la entonación adecuada.
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HISTORIAS EMBOLSADAS
Para este juego necesitamos crear previamente unas láminas con
una serie de pictogramas: sustantivos (coche, perro, niña, carpintero), verbos
(nadar, cocinar, barrer, reír), adjetivos (grande, bonito, caro, reluciente).
Cada uno de estos pictogramas los recortaremos y los meteremos
en distintas bolas, por un lado los sustantivos, por otro los verbos, por otro
los adjetivos u otros complementos.
Propondremos al niño sacar dos pictogramas de cada bolsa y con
ellas tendrá que crear dos frases, combinándolas como quiera.
Si le vemos capaz, podemos completar la actividad,
proponiéndole que invente una pequeña historia con una de esas frases que ha
formado.
Este juego es muy completo ya que ponemos en práctica las
habilidades lingüísticas y el lenguaje expresivo del niño (creación de frase a
partir de imágenes). Al mismo tiempo estamos proponiendo al niño que desarrolle
su capacidad imaginativa, que es una de sus carencias más destacadas.
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JUANITO CARITAS
Este juego también está relacionado con el reconocimiento de
las emociones, una de las habilidades fundamentales a desarrollar en el niño
autista.
Para llevar a cabo este juego, vamos a crear unas pequeñas
caritas con distintos rasgos en el gesto: sonriente, triste, miedosa, asustada,
vergonzosa, cómplice (guiñando un ojo), nerviosa, enfadad, etc.
Iremos leyendo frases sencillas y el niño tendrá que ir
marcando cuál es la cara correspondiente para cada una de las frases. Ejemplos
de frases:
·
Marga ha perdido su diadema.
·
Elvira irá esta tarde al parque porque se ha
portado muy bien.
·
Marcos se ha
peleado en el recreo.
·
Ignacio se queda solo en casa.
Es importante que cuando el alumno relacione las frases con los
dibujos le pidamos una pequeña explicación. Puede ser que él vea algunas
situaciones desde un punto de vista diferente al nuestro, es decir, algo que
para nosotros es divertido puede que a él le asuste.
Con ello, estamos trabajando el lenguaje expresivo y estamos interactuando
con él a través del juego.
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¿QUÉ SERÁ, SERÁ?
Este juego consiste en adivinar un objeto que alguien ha
pensado previamente y que debe ser lo más difícil posible para que los demás no
lo averigüen.
El jugador, vamos a poner en este caso que sea el niño autista,
tendrá que responder SÍ o No a las respuestas que le hagan sus compañeros.
Estos deberán hace preguntas lo más concretas posibles para intentar adivinar
lo que su compañero ha pensado.
Para hacer más interesante el juego podemos poner un límite de
preguntas o prohibir alguna pregunta.
Este juego permite al niño autista desarrollar sus habilidades
sociales, relacionándose con sus compañeros y estableciendo una comunicación
con ellos. Al mismo tiempo estaremos fomentando su imaginación y fortaleciendo
el empleo del SÍ y el NO de forma adecuada.
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LAS HISTORIAS DEL FIN DE SEMANA
A los niños les encanta, a estas edades, compartir con los
demás lo que han hecho durante el fin de semana. Así que vamos a provechar esta
situación para hacer un pequeño juego con nuestros alumnos en el aula.
Les propondremos que piensen en algo que les ha sucedió a lo
largo del fin de semana y escribiremos en la pizarra las siguientes preguntas:
¿Cuándo?, ¿dónde?, ¿cómo?, ¿por qué? y ¿con quién?
Cada alumno ira contando lo que le ha sucedido el fin de
semana, pero asegurándose de que responde a todas las preguntas de la pizarra.
Más adelante podemos hacer este juego planteándolo como una
entrevista para la revista del colegio. Un alumno va haciendo las preguntas y
otro las responde.
Con esta actividad estaremos trabajando la comunicación y el lenguaje
expresivo. Podemos completarlo pidiéndole que nos diga cómo se sintió, así
trabajamos también el reconocimiento de sus sentimientos.
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¡EL CIRCO!
Vamos a imaginar que estamos en un circo y a cada alumno, o
grupo de alumnos, le iremos asignando un personaje relacionado con el mundo del
circo: payasos, equilibristas, magos, leones, malabaristas, elefantes, etc.
Cada alumno, o grupo de alumnos, tendrá unos segundos para
prepara la actuación para el resto de la clase. Tendrán que intentar expresar
con gestos y mímica el personaje que les han encomendado.
No podrán utilizar en ningún caso la palabra, tampoco coger
objetos de la clase, única y exclusivamente a través de su cuerpo.
La persona que lo adivine será la siguiente en participar en el
juego.
A través de este juego estamos trabajando la imaginación del
niño autista y el lenguaje comprensivo y expresivo. Al mismo tiempo que, al
relacionarse con sus compañeros, estamos promoviendo su integración y
haciéndole ver que el contacto con otras personas puede ser muy divertido.
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MARACUYA
La música suele ser por lo general un buen medio para trabajar
con el niño autista, suele sentirse motivando y receptivo a la colaboración.
En este caso vamos a trabajar con una canción bastante
repetitiva, así será fácil de aprender para nuestros alumnos. Es una canción
que utiliza las cinco vocales, a cada vocal le vamos a signar un movimiento:
A à
andamos hacia delante.
E à
nos movemos hacia la izquierda.
I ànos
movemos hacia la derecha.
O àsaltamos
en el sitio
U àgiramos
sobre nosotros mismos.
Esta actividad puede tener todas las variantes que queramos, en
función, por ejemplo, de lo que estemos trabajando en clase.
Con este juego conseguiremos que el niño se adapte a las normas
del juego, tiene que seguir las normas para no chocarse con los demás; y le
ayudará a anticiparse y predecir situaciones, sabe que después de la “a” viene
la “e” y, por tanto, ya estará preparado para el siguiente movimiento.
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